Como Cultivar Marihuana en Exterior

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Hoy en día la gente se inclina más por el cultivo de cannabis en interior debido a la insuficiencia de espacio, pero siempre se aconseja cultivar al aire libre.

Hoy en día la gente se inclina más por el cultivo de cannabis en interior debido a la insuficiencia de espacio, pero siempre se aconseja cultivar al aire libre. No sólo es económico, sino que además requiere el menor mantenimiento. Veamos ahora cuales son los pasos a seguir y las reglas a tener en cuenta mientras se planifica como cultivar marihuanas en exterior.

Utiliza la madre naturaleza: El cannabis es una de las plantas más adaptables y resistentes. Ya sea en las frías montañas o en cualquier otra región húmeda, a lo largo de los años han adoptado defensas contra los problemas del huésped. Ya sea que los fuertes vientos rompan las ramas o que la lluvia excesiva provoque la aparición de moho, el aire libre presenta desafíos para los cultivadores que pueden ser aliviados con una planificación suficiente.

Cumplir la ley: No todos los países han legalizado el cultivo de cannabis, por lo que es importante que el cultivador conozca sus normas incluso antes de empezar a planificar el cultivo de marihuana. 

Adecuación de los exteriores:

Temperatura: La temperatura ideal para el cannabis durante el día es de 75 a 85 grados Fahrenheit o de 23,9 a 25,4 grados Celsius. Se considera que el cannabis tolera el calor, pero las subidas sostenidas y las bajadas extremas suelen provocar complicaciones que podrían llegar a producirse.

La luz del sol: Cuando el tiempo de luz del día aumenta comienza la etapa de vegetación de las plantas de marihuana. Las plantas de marihuana deben recibir la mayor cantidad de luz solar directa posible, al menos 6 horas durante el día: idealmente durante el mediodía, cuando la calidad de la luz es mejor. A medida que cambia la estación y se acerca el otoño, tus plantas recibirán cada vez menos luz solar a lo largo del día, lo que desencadenará la etapa de floración.

El suelo: Para conseguir el máximo efecto, la práctica más habitual de los cultivadores de marihuana es cavar un agujero y añadir tierra fresca para la planta o cultivar su hierba en macetas. Esto les permitirá controlar mejor el medio de cultivo y el número de nutrientes que reciben sus plantas.

Viento: Un flujo constante de brisa fresca es beneficioso para las plantas, especialmente durante los calurosos días de verano. Pero si uno vive en una zona con muchos vientos fuertes, debería considerar la posibilidad de plantar cerca de un cortavientos de algún tipo, como un muro, una valla o un arbusto grande.

El agua: La cantidad de agua que necesita una planta depende en gran medida de su tamaño, del tamaño de su contenedor, del tipo de suelo y de las condiciones ambientales generales, como el clima y la intensidad del sol. Las plantas más grandes en entornos más cálidos tienden a utilizar más agua que las más pequeñas en climas más fríos. La cantidad de agua necesaria cambiará a lo largo del ciclo vital de una planta.

Fertilizante: Las plantas de marihuana requieren un gran número de nutrientes a lo largo de su ciclo de vida, principalmente en forma de potasio, fósforo y nitrógeno. La cantidad que hay que añadir a sus plantas dependerá de la composición del suelo.

Protección contra las plagas y las malas hierbas: Las plagas y las malas hierbas son algo inevitable cuando se cultiva marihuana en el exterior. La mayoría de los problemas pueden evitarse con una planificación adecuada. Limpiar una zona de amortiguación alrededor de las plantas puede ayudar mucho, pero la primera línea de defensa es una planta sana que pueda defenderse de forma natural.

Estas son, a grandes rasgos, algunas reglas básicas que hay que tener en cuenta cuando alguien se plantea como cultivar marihuanas en exterior o cómo cultivar marihuana en el exterior.

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